Y antes del crack del 29... ¿qué? Los 'roaring twenties' en Estados Unidos




Como bien sabemos, la economía norteamericana cambió drásticamente en la década posterior a la primera guerra mundial (1914-1918). Pasaron de ser un país deudor y no muy importante a formarse como una potencia económica y geopolítica. Así pues, el país se reformó en la década de los veinte debido al cambio de partido político en el poder. Ya no se buscaba conservar las tradiciones económicas, sino progresar: creían en el liberalismo económico con un conservadurismo social.


Vía GQ Magazine (1)


Por ejemplo, en este periodo se levantó la enmienda de la prohibición, se popularizaron los deportes, se mejoró la educación y se dio más espacio a las mujeres (aunque estas seguían subordinadas a los hombres en muchos sentidos). La cultura se enriqueció con escritores como Fitzgerald y Hemingway, incluso los afrodescendientes, en ese momento discriminados por asociaciones como el KKK e ideas como el eugenismo blanco, tuvieron el llamado "renacimiento del Harlem”.


Respecto a eso último, vale la pena señalar que se vivió un ambiente de odio protagonizado principalmente por la WASP, white anglo-saxon protestant (protestantes blancos y anglosajones), en uno de los momentos más evidentes del supremacismo blanco en los Estados Unidos. Ya que muchos norteamericanos eran inmigrantes, creían que el valor de un estadounidense era el tiempo que llevaba en el país (te vemos, Trump).


A su vez, terminada la Gran Guerra, al restablecerse completamente la economía, el gobierno estadounidense comenzó a expulsar y detener las labores de los inmigrantes extranjeros (sobre todo mexicanos, chinos, japoneses, irlandeses e italianos) para dar esos espacios laborales a sus compatriotas.


Con la expulsión de trabajadores extranjeros, las casas se hicieron más pequeñas y prácticas, pues ahora serían las amas de casa las encargadas de la limpieza y no los sirvientes extranjeros. Las revistas les daban tips de crianza y de electrónicos, popularizando las nuevas máquinas que harían labores domésticas.


Además, por el favorable ambiente económico, se popularizó y alentó el consumo. Las empresas incitaban a la familia a conseguir bienes por vales. "Disfrute ahora, pague después", era el lema.

En consecuencia, el nivel de vida de las familias promedio estaba subiendo como nunca, pero, ¿a qué precio? Al de unas finanzas fundamentadas en préstamos bancarios, que operaban con más préstamos y con el poco dinero real que sí circulaba. Esta filosofía solo me hace pensar en el nivel de deuda que manejaban las familias una década después durante el crack del 29.


Así, toda esta burbuja crediticia explotó aquel viernes negro de 1929, llevándose todo por el drenaje. Con ello, se acabaron aquellos roaring twenties. Como dice mi compañero Pablo Gómez: mucha economía y muy poco Gatsby.



Notas al pie:

(1) Página consultada el 28 de febrero de 2022 en: https://www.gq-magazine.co.uk/lifestyle/article/the-new-roaring-twenties

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