Lectura sobre "Lengua osa verba", poema escrito por Carmen Berenguer

Actualizado: abr 15

Jimena Díaz

via: la comparecencia infinita

Lengua osa verba


La moza lengua osa verba

El ojo rumoroso oja loba

El monte rojo verbo mozo

La turbulenta rosa agua

Tiembla el lengua labios

Labia fino oído la mieda

Fiero ojo acecha loba malva

Turba el ojo salado las aguas Rocosa fiel piel loba mar Amarilla espuma suave pelaje olas El ojo artificiila espuma puma gaviota

Temblorosa verba lengua dulce palabra

Tronco dulce ramaje hoja fina lengua

Flota pluma del ojo ciervo Lengüita trino Rosa espino sangra lengua

Palabra trunca acecha labio

Fiel anodina temblorosa moza

Efímera la rosa verba Presiona labio furoso presa El lodo atunes y colores Según aguas verdosas rosas espinas

Ojo malva salva y rito La fuente verba lengua ojo salva malva

Palabra retina de los aullidos lengua

Espina corona ardiente fuente lasciva

Marchito penacho verba de mis ardores.

Lectura sobre “Lengua osa verba”, poema escrito por Carmen Berenguer

Berenguer: poeta y cronista chilena nacida en la ciudad de Santiago en el año 1946, de la generación de la dictadura en Chile. “Lengua osa verba” es un poema corto, complejo, simbólico, todo lo que un buen poema debe ser. Algo particular de esta obra es que abre el espacio para que surjan interpretaciones casi infinitas. La estructura y puntuación permiten que el lector tenga la libertad de enfrentarse al texto de una forma totalmente espontánea, otorgando un significado particular y posiblemente, distinto en cada ocasión. Por esto, presento una posible lectura dentro de una constelación de perspectivas.


Berenguer emplea diferentes tipos de palabras, por lo que se puede establecer más de un campo semántico para hallar qué es eso que nos quiere transmitir. Por un lado, se observa una semejanza entre palabras referentes a la naturaleza: “monte”, “rocoso”, “tronco”, “ramaje”, “hoja”, “malva”; o, igualmente, palabras que aluden a conceptos relacionados con lo líquido: “agua”, “mar”, “olas”, “espuma”, “flota”, “presa” y “fuente”. No obstante, el lenguaje que emplea contiene ciertas palabras en desuso, un castellano antiguo: “osa”, “mozo” y “malva”, lo que podría referir a un cambio o ruptura en la historia de la lengua, por ejemplo, a la transformación que sufrió el idioma en Chile y en América Latina. En los últimos versos, aparece un claro simbolismo de la religión católica: “Espina corona ardiente fuente lasciva (...)”, pues se sabe que la colonización trajo consigo dos aspectos fundamentales: la religión católica y la lengua castellana. De la misma manera, se complementa esta referencia con lo prehispánico al final de la obra lírica: “Marchito penacho verba de mis ardores”, en donde se hace hincapié en un grupo índigena chileno de la época precolonial.

Por esto, se puede decir que una de las muchas lecturas que ofrece el poema de la escritora chilena es el cambio que han sufrido ciertos aspectos debido a la llegada de los colonizadores; entre ellos, la lengua, la religión y la cultura prehispánica. Sin embargo, es importante considerar que con cada lectura surgirán nuevas vertientes significativas. La obra de Berenguer es un poema abierto, o como diría Charles Olson, es proyectivo; el lenguaje mismo logra transmitir más de un aspecto sin plantear un cierre. Se ha dicho que la poesía es proceso, más no resultado.

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