La trampa de los plurinominales

AH.




¿Nuestros diputados plurinominales son inútiles? Sí. Igual que los de mayoría relativa. ¿El concepto de representación proporcional, del cual emana la figura de los plurinominales, es inútil? No.


El presidente López Obrador, recién pasaditas las elecciones y con la noticia de que perderá la mayoría calificada (2/3) en la Cámara de Diputados, anunció que uno de los aspectos centrales de la Reforma Político-Electoral que impulsará en la próxima legislatura será la eliminación de los legisladoresplurinominales. ‘¡Demócrata!’ ‘¡Estatista!’ y elogios similares le llovieron de sus allegados en redes sociales, aplaudiendo la idea de correr a las rémoras de San Lázaro y el Senado, en nombre de la austeridad republicana.


Por supuesto que quienes hoy piensan que eliminar a los pluris es el epítome de la política a favor del pueblo bueno y sabio no pensaban lo mismo cuando lo propuso el PRI de Peña. Y menos cuando lo propuso el PAN de Calderón. Esos a los que tachan de tener nada más que ambición por monopolizar el poder y robarse todo a su paso propusieron lo mismito que AMLO. Y hoy, como entonces, es una pendejada.


Bueno, es pendejada dependiendo de quién seas. Si eres López Obrador o alguna de las joyitas que dirigen al movimiento (léase Monreal, Delgado, Ebrard, Padierna, Sheinbaum o su morenista de preferencia), la propuesta está de-lu-jo. Si eres ciudadano de a pie, un mexicano cualquiera como tú o yo, es una pendejada.Por más gusto que nos daría sacar a todos los chapulines del Congreso y hacer que dejen de vivir de nuestros impuestos, la representación proporcional es un elemento esencial para el tipo de democracia que existe en México.


México es ideológicamente muy plural, lo cual se refleja en una diversidad de partidos compartiendo el poder en el Congreso. El que haya tantos partidos causa que sea muy común que un candidato a diputado por la vía de mayoría relativa gane su escaño con cerca del 30% del voto. Esto significa que estaría representando a un distrito en el cual 70% de la población no votó por él. La representación proporcional, en la forma de diputados plurinominales, busca enmendar esta sobrerrepresentación de la minoría que eligió al diputado. Al otorgar escaños por la vía plurinominal, el INE le está dando representación a todos aquellos, el 70% de nuestro ejemplo, que no votaron por el candidato que ganó en su distrito. El caso del Senado es peculiar por la existencia de legisladores de primera minoría y una sola lista nacional, pero no entraremos en detalles al respecto ahora.


Prud’homme, Peschard, Sartori, Linz y otros tantos ídolos de lasCiencias Políticas coinciden en que la representación proporcional es una de las maneras más efectivas de procurar una auténtica representación democrática. De hecho, en la disciplina es muy común el argumento de que el gradual establecimiento de legisladores de representación proporcional a partir de los setenta fue, precisamente, uno de los factores más importantes en la democratización de nuestro país.


En sistemas que se están pluralizando, como el del Reino Unido,que cada vez es menos bipartidista en su arreglo parlamentario, se está aumentando la presión por enmendar problemas de sub y sobrerrepresentación en el Parlamento por medio de la representación proporcional. Como en mucho en México, estamos nadando contracorriente de las tendencias democráticas globales.


Lo de aquí arriba es la parte ideológica y abstracta de los principios democráticos que deberían regir al país. El meollo del asunto está en lo que eliminar a los pluris significaría en términos prácticos. Según el cómputo distrital del INE, el bloque de MORENA-PT-PVEM obtuvo un total del 42% de los votos en todo el país. Tomando en consideración a los plurinominales, ese mismo bloque tendrá 281 escaños, o 56%. Aquí hay una sobrerrepresentación, ilegal, por cierto, que se debe de enmendar por medio de reformas que modernicen nuestro sistema de representación proporcional y sus fórmulas de repartición. Pero mira lo que pasa al quitar a los pluris. Ese bloque de partidos que obtuvo el 42% del voto tendría a 186 diputados de 300, 62% de la Cámara. Les faltarían 14 votos para llegar a la mayoría constitucional, en lugar de los 53 que les faltan ahorita. Nada dice ‘demócrata’ como querer cambiar las reglas del juego para que con menos de la mitad del voto controles casi dos tercios de la Cámara de Diputados.


López Obrador quiere darle ese regalito a quien lo suceda en la presidencia a partir (ojalá) del 2024. La campaña morenista se tendría que enfocar en ganar los distritos electorales por un margen mínimo para ganar la mayor cantidad de estos posibles, aunque eso no signifique ganar la mayoría absoluta de votos. Con un poco de suerte, MORENA obtendría casi dos terceras partes de los distritos y con ello podría cambiar la Constitución a sus anchas.


No caigas en la trampa de los plurinominales. Quitarlos sólo beneficia a quien tenga mayoría relativa, que hoy es MORENA, pero mañana puede ser el PRI o el PAN. La lucha contra la corrupción es otra, debemos hacerlos rendir cuentas en las urnas y presionar para que su derroche y corrupción no sigan impunes. Las reformas que deberíamos estar haciendo tendrían que estar orientadas a que, con nuevas fórmulas de reparto de los plurinominales, todos los partidos obtengan un porcentaje de diputados mucho más cercano al porcentaje del voto que obtuvieron. Esa la propondría un verdadero demócrata.

14 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo