"Joy as an Act of Resistance" de Idles: el punk de hoy le pertenece a un inmigrante gay.

Ian Rickards


via: elquintobeatle.com

¿Qué tienen en común Brexit, le xenofobia y el machismo?

Que son temas de división social moderna y que “Joy as an Act of Resistance” (2018) los expone ante el gruñido revolucionario punk. Idles, la banda británica formada en 2009, representa una mezcla de fuerza e innovación que desde el punk de los 80’s no habíamos escuchado.

El grupo ha tomado las problemáticas de hoy como base para su material (en lugar de las ideas de nihilismo pesimista que eran tan comunes antes en el género) y en Joy as an act of Resistance, su álbum más reciente, llevó al punk a los terrenos poco explorados del pensamiento positivo. Y es que para esta obra todos los integrantes de la banda decidieron cambiar su estilo de vida, y se deshicieron de las adicciones y malas relaciones que los rodearon en el pasado para trabajar en el mejoramiento de sus personas y de su empatía hacia los demás.

El resultado fue un punk que engloba muchas de las actitudes que han surgido, a lo largo del mundo, durante los últimos años. Las minorías, los movimientos de contracultura y la juventud insatisfecha han podido encontrar un portavoz en la música de Idles.

Joy as an Act of Resistance está pintado de un tono progresista y contemporáneo que no por eso deja de lado el enojo típico del género. Idles se ríe del derrumbe del viejo mundo y busca representar a la juventud que lo está reconstruyendo. En el camino decide, además, explorar algunos temas como la masculinidad, la inmigración, la homofobia y los medios (entre muchas cosas más).

El álbum abre con Colossus, una pista dividida en dos partes de las cuales la primera entrega una lenta y sofocante instrumentación donde se narran las presiones de ser un hombre moderno. Habla de la feminidad en el hombre y los estereotipos adjuntos, y al final la canción se llena del clásico sonido punk que libera al escucha de las imposiciones depositadas sobre los hombres.

Samaritans expone la toxicidad que acosa a la cultura occidental en temas de género, y tanto I’m Scum como Great giran alrededor de la política del Reino Unido (con temas que van desde el famoso Brexit hasta la pobreza del país).

Danny Nedelko, por el otro lado, profundiza sobre el tema de la inmigración y amplía los temas del disco a una escala global. Para la banda el odio es algo que se aprende como consecuencia de la intolerancia, y el miedo al cambio es uno de los temas más graves que acechan a las personas de hoy.

En Joy as an Act of Resistance también se se satiriza la cultura popular y los medios. No queda a salvo ni siquiera el papel que juega el amor en el mundo de hoy. Los ideales de belleza resultan absurdos para el grupo, y las atracciones románticas en la actualidad están, según Idles, llenas de intereses modernos y materialistas.

Pero el ejemplo más claro del cambio e impacto que logra este álbum aparece en June, una

canción que narra la muerte de la hija de Joe Talbot, el vocalista de la banda. La niña nació muerta pero esto no significó que ella no cambió la vida de su padre. Él dice: “A stillborn but still born”. Esta línea engloba lo que el álbum logra a gran escala.

A pesar de ver problemas y tristeza en cada lugar al que voltean, Idles propone una nueva forma de enfrentarlo todo. Heredaron la antorcha del punk positivo y la convirtieron, en su disco más reciente, en una flama del triunfo sobre la ignorancia, el miedo y la sociedad.


12 vistas

Suscríbete para recibir notificaciones del nuevo contenido