Johnny Cash: At Folsom Prison

Actualizado: 16 de nov de 2019

Ian Rickards


via: www.canvasartrocks.com



I shot a man in Reno just to watch him die. Un disco que definió a Johnny Cash y al género country. Donde el artista y la audiencia se unieron para crear una obra de arte nueva. Mucho más que solo un concierto en vivo, At Folsom Prison es una experiencia que cuenta la historia de su época.


Con 56 álbumes de estudio bajo su nombre e incontables proyectos más, Johnny Cash definió al countrycomo pocos en la historia. Ahora, si se tuviera que elegir un momento en su historia que cristalizara su impacto, probablemente tendría que ser el álbum en vivo Johnny Cash At Folsom Prison. Este disco representó una gran cantidad de logros para la música, y las repercusiones sobre la sociedad americana del momento todavía son visibles. Cash, junto con Bob Dylan, eran la voz de una generación. Su dicotomía de incorruptible seguidor del gobierno a vocero de protesta es solo un ejemplo de la rebeldía country que él personificó a lo largo de su carrera.


Pero ese espíritu de rebeldía sureña y amor por su país se convirtió en un modelo atípico de patriotismo. Fue gran defensor de los derechos indígenas, vocero de los presos y estandarte de la gente más olvidada de su país. Este disco es la cima de todo esto. Cash decidió empezar a dar conciertos dentro de prisiones después de escribir la canción Folsom Prison Blues en 1957. La canción fue un gran éxito y poco a poco Cash se fue convirtiendo en un ídolo dentro de las prisiones americanas. Tanto así que llegó a impulsar reformas penales testificando frente al senado. El primer concierto de este tipo fue en 1957 en la prisión estatal Huntsville en Texas. Pero, no fue hasta diez años después que Cash grabó en vivo dentro de una de las prisiones y, Folsom, fue la primera en fila para la grabación.


En el vinilo del disco, en una hoja aparte, Cash, habla del concierto diciendo: “La reacción de los presos cuando me presenté, y las caras. El dolor y la desesperanza de un alma golpeada; de fracaso, de no mantenerse libre del sistema, de no poder ignorar el dolor de hoy. Pero hay globos que se hinchan de alegría que explotarán en un par de horas seguramente cuando tienen que regresar a sus celdas. Pero, por ahora, ¡déjalo volar! Estamos en lo intemporal ahora. No hay calendario dentro de la cafetería hoy, 13 de enero de 1968. Les estoy cantando dulces himnos de madre, Jesús, libertad, niños. Pero, por supuesto, también los muros y la alegre y más sagrada libertad del espíritu. Sumérgete, únete, comparte la alegría con hombres que solo tuvieron un par de horas en meses, tal vez años. Hay algunas cosas aquí de las que estoy orgulloso.”


Dependiendo la versión que se escuche, la grabación arranca con algunas introducciones y canciones de Carl Perkins y The Statler Brothers. Sin embargo, la magia empieza con la aparición del mismísimo cuando dice su famoso “Hello, I’m Johnny Cash”, frase que introduce el tono outlawque se siente a lo largo del concierto, llevando los aullidos y aplausos de los presos a un nivel que, durante el concierto, a veces sobrepasa el volumen de los instrumentos. Esto viene seguido de “Folsom Prison Blues”, una canción apropiada para abrir el concierto ya que fue la que lo empezó todo. Con letras como “But I shot a man in Reno just to watch him die”, se relaciona con su audiencia, implicando que él también es capaz de cometer crímenes, y a la vez, sugiriendo que él no es mejor que nadie dentro o fuera de esta prisión. Los aplausos y gritos se escuchan cada vez que Cash relata ideas a las que cualquier preso se puede sentir identificado. En gran parte, ese es su propósito para este concierto, ponerse en los zapatos del otro. Sabe que estos hombres han cometido crímenes, pero eso no significa que ellos no puedan buscar el perdón o sentir arrepentimiento. Cash se pone en su lugar y admite que todos cometemos errores. El humano a veces rompe la ley, pero eso no lo hace necesariamente malo.


La comedia es otra herramienta que usa Cash para generar crítica hacia el sistema de prisión, pero también, lo usa para generar empatía en los presos y apuntar a lo contradictorio de sus vidas. También, muchas de las canciones que presentó a la audiencia son piezas que llevan la intención de levantarles los ánimos frente a la situación a la cual estaban sujetos. Un ejemplo de ésto es la canción “25 Minutes To Go”, donde el cantante cuenta los minutos hasta el momento en el que lo van a colgar. Aunque el tema es sombrío, Cash sabe que es algo a lo que los presos están expuestos dentro de la prisión, y es gracias a esta cotidianidad que se puede ver el lado satírico de la situación. Letras como “Now here comes the preacher for to save my soul with 13 minutes to go”, exaltan la inevitable gracia que da estar en una situación así y como el mundo se vuelve algo de que burlarse. Además, cuando ya todo ha salido mal para el personaje de la canción, lo único que necesita es que algo salga mal en el sistema que lo condenó, pero este funciona a la perfección, claro, funciona en cuanto les toca condenar y colgar, pero no para reformarlo o darle una sentencia justa: “And the trap and the rope, aw, they work just fine, got 10 more minutes to go”.


Cash creía en la rehabilitación de los prisioneros y no entendía cómo el gobierno americano iba a lograr ese objetivo con las condiciones en las que vivían. Canciones como “Dark As The Dungeon” exploran la miseria de estar confinado en la oscuridad de la prisión, comparándola con la de una mina, “And pray when I’m dead and my ages shall roll, That my body would blacken and turn into coal, Then I’ll look from the door of my heavenly home and pity the miner digging mybones”. De lo que habla es la inhabilidad de la prisión en reformar a los convictos hasta arrancarles su sentido de comunidad y tranquilidad. Cash apunta a otra contradicción; los presos salen de prisión sin saber cómo funcionar fuera de ella, creando un sistema donde los liberados solo regresan a la confinación por falta de herramientas y oportunidades para adaptarse a la sociedad al salir.


Aunque Cash nunca estuvo condenado en prisión, si tuvo sus choques con la ley. Y aún con poca experiencia como prisionero, él es capaz de ponerse en los zapatos del otro y escribir a partir de su punto de vista. No solo era empático, también era un genio musical capaz de comunicar esa empatía con la gente que lo escuchaba. Éste escribe desde la perspectiva de un patriota, un condenado, un triunfador, amante, rebelde; y, a veces, ésos se entremezclan y se confunden, lo cual se asimila a la época a la cual él perteneció y consecuentemente representó: un Estados Unidos dividido en dos por guerra, política, ideología y violencia. Cash fue un pasajero dentro de la turbulencia que vivía su nación; observó, se volteó hacia la ventana del tren que lo condenaba y desde ahí le dijo al mundo entero lo que él sentía, lo que todo americano sentía. Lo que hizo, al tocar enfrente de los más rechazados por la sociedad, fue uno de los momentos más rocken la historia de la música y algo que el mundo nunca había visto; de eso trata el country, lo único que necesitas es una guitarra y algo que decir.

Recomendación de la semana: Un consenso entre los críticos de música es que “Stop Making Sense” de Talking Heads es el mejor concierto jamás grabado en video. Igual que Cash, lo que hacen los artistas es acercar a la audiencia a ser parte de una experiencia artística más allá que solo la música.


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