Fury vs Wilder II: Resúmen, reflexiones y un vistazo hacia el futuro

Fernando Székely-Aburto


via: talkSPORT

¿Qué pasó?


El sábado se celebró la revancha entre dos de los mejores boxeadores del mundo en la categoría de los pesos pesados y el combate no decepcionó.


Tyson Fury (Inglaterra, 30-0-1) y Deontay Wilder (Estados Unidos, 44-1-1) se enfrentaron hace más de un año en una pelea que terminó en empate y que no resolvió las dudas sobre quién es el actual rey de los pesos pesados. Esa misma duda, después de la revancha, se convirtió más bien en una certeza imposible de negar.


Fury salió trotándo hacia el centro del cuadrilátero al inicio del primer round y desde entonces estuvo encima. Controló la pelea desde el principio, empezó básicamente todos los intercambios, y fue mucho más limpio y eficiente en su técnica contra Wilder. Pero al principio ambos boxeadores se estuvieron midiendo y Wilder trató de conectar con su famosa mano derecha. No lo logró, y Fury (con sus fintas y cambios de guardia patentados) concretó mucho más.


En el tercer round, sin embargo, las cosas empezaron a venirse abajo para Wilder. Fury lo siguió presionándo, empezó a molestar con el clinch, y cuando quedaban treinta segundos lo asaltó con un derechazo que dejó a su oponente en la lona. Wilder, ya cansado y superado en términos de técnica, empezó a mostrar problemas de balance y resbaló antes de que terminara el round. Del cuarto asalto en adelante fue muy evidente quién iba a ganar la pelea. Fury controló a Wilder con el clinchy no paró de caminar hacia delante. La mano derecha de Wilder desapareció: el norteamericano parecía ya no confiar en su mayor arma.


El quinto round fue todo de Fury. Derribó a Wilder con un golpe al cuerpo y siguió sofocándo a su rival. El sexto no fue muy diferente. El norteamericano se veía batido y todos los golpes que lanzaba parecían muy flojos y Fury los logró esquivar.


En el séptimo asalto Wilder se soltó un poco y propuso más, pero no fue suficiente para detener a un Fury entrado en ritmo. Cuando quedaba un minuto, Fury puso a Wilder contra las cuerdas y el árbitro paró la pelea. La esquina del norteamericano estaba por tirar la toalla.


¿Qué sobresalió?


Las apuestas antes de la pelea parecían seguir una tendencia clara. Los que creían que iba a ganar Wilder estaban seguros de que lo iba a hacer con un nocaut. Los que le apostaron a Fury pronosticaron que el inglés iba a hacer una pelea técnica y que se iba a llevar la decisión después de los doce rounds.Pero al final Fury, que dijo antes de la pelea que iba a noquear a Wilder, sorprendió al mundo y terminó por cumplir lo que había prometido. Y es que la primera vez que se enfrentaron, Fury esquivó, fintó y se protegió a cada momento, temiéndo que la pegada de Wilder lo sorprendiera y lo dejara en la lona. Ahora, sin embargo, fue él quien marchó hacia delante y quien definió el rumbo del certámen.


A Fury no se le conoce por su poder, y fue quizás la ventaja que tenía en peso (con más de 40 libras a su favor) la que terminó marcando la diferencia. Parece que Wilder sufrió una lesión en un tímpano después de la primera vez que fue derribado y eso explicaría por qué el resto de la pelea perdió constantemente el equilibrio. Después de que el árbitro parara los golpes, además, Wilder dijo que su esquina había hecho un error (al estar lista para tirar la toalla) y que habría preferido perder de forma más digna.


¿Y ahora qué sigue?


Ambos peleadores han dicho que les gustaría volver a pelear. Sería, sin duda, una de las trilogías más esperadas de todos los tiempos y los dos se llevarían un buen botín.

Pero lo que parece lógico en términos pugilísticos es otra cosa. Tyson Fury le dio una clínica a Deontay Wilder y ahora parece ser el rey indiscutible de los pesos pesados. Pero probablemente hay alguien que haría una objesión.


Ese alguien es Anthony Joshua (Inglaterra, 23-1-0), campeón del IBF, WBA y WBO, cuyo enfrentamiento con Fury sería un espectáculo igual de importante que la trilogía entre éste último y Wilder.


Joshua es joven y atlético, y hay quienes lo han nombrado el mejor peleador (sin importar el peso) del día de hoy. Sería interesante ver como Fury se enfrentaría a él (pues es un peleador muy diferente a Wilder) y parece, hoy, que esa es la pelea que todo fanático del boxeo quiere ver.


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