Fallen Angels: Reseña no inmediata

Actualizado: hace 2 días

Diego Córdoba



Sabemos, la mayoría al menos, que el cine, más que contar historias, nos presenta la imagen de una posible historia. La imagen no habla, es muda y prolífica. Nosotros al hablar la tratamos de describir, y así se empieza a contar historias.


‘Fallen Angels’, de 1995, trabaja con lo anterior. La sucesión de imágenes, desde el inicio de la película, es totalmente heterogénea; las tomas y los planos van desde muchos ángulos y sentidos. El sentido espacial de la imagen es uno de tantos puntos que desconciertan.


Los colores, los sonidos, el ruido del tren que parece la banda sonora, la velocidad de cada toma, casi todo elemento de esta película se maneja de distinta forma entre sí; más no erráticamente. El cambio de tomas y el zoom casi imperceptible, el movimiento y los colores, los sonidos sordos, y el seguimiento casi absurdo de la historia.


Ming, sicario, tiene una empleada doméstica que está enamorada de él. He Zhiwu, mudo por comer piña enlatada y podrida de pequeño, es el pícaro de la historia.

Estos tres son los principales, y gracias a sus acciones representadas es que ‘Fallen Angels’ tiene una historia. Que en principio parecería sin sentido, sólo una amalgama de personajes y acciones, colores, sonido increíble.


Sin embargo, mientras más loco y absurdo parezca el avance de las imágenes en esta película, más sensato es configurar un sentido, una historia que conecte las tres vidas de los personajes

Pero, mientras leo esto, me pregunto si podré ver lo que aquí se dice. Es raro mantener o seguir el hilo y concordar. Lo que se ve como distancia, podría verlo como cercanía. Cuando se dijo que la imagen era muda… no sé si estar de acuerdo. Hay imágenes que nos presentan acciones

Los diálogos ron raros, abunda el monólogo. Y de no ser por estos, el caos sería una opción con la cual concluir.


Y concluir diciendo que esta película es trágica, la historia de un sicario o la de un mudo, la de una agente de limpieza, sería absurdo. Más bien, con todos los peros anteriores, es una película centrada en los afectos, y un poco de humor.


No de amor, eso sería secundario. Sino los sentimientos y sensaciones que las personas, sin querer, sólo por vivir, tienen y ocasionan en los demás. El amor sólo surgirá por el encuentro y la voluntad.


¿Cómo así? Primero que las imágenes son mudas, después que hay afectos. Yo nunca dije que no causaran nada.


‘Fallen Angels’, de plano, es exigente con el espectador. Es dispersa como este texto. Pero tan prolífica que no puede quedarse solamente en una película. Enfatiza la producción siempre manipuladora de imágenes, de sentido y de historias.


¿Cómo creer esto? Viendo la película, por supuesto.



16 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo