En la vida de Malcolm Lowry

Actualizado: 4 de nov de 2019

Fernando Székely-Aburto IV




Las pocas personas que hoy conocen a Malcom Lowry, escritor inglés del siglo XX, saben de él por su aguda observación -y representación- de las costumbres mexicanas de folklor, por sus descripciones paradisíacas del pueblo de Cuernavaca o, probablemente por el mito que se construyó en torno suyo que lo representa como otro alcohólico glorioso que dejó su historia en páginas y sus recuerdos en letras. Pero, pocos saben que Lowry, aunque virtuoso para escribir y siempre en busca de nuevas experiencias, vivió una vida miserable, una vida llena de tropiezos y de malas experiencias.


Malcom Lowry nació en 1909 cerca de Liverpool, en Inglaterra. Su padre era corredor de algodón y logró darle a él y a sus hermanos una niñez típica de la clase alta británica. Sin embargo, el joven Lowry, que tocaba el ukulele (quería ser escritor de canciones) y escribía desde muy pequeño, tuvo momentos difíciles desde muy temprano. A los siete años, cuando estudiaba en un internado, sufrió de una infección de ojo y su madre, no queriéndolo ver vendado y enfermo, no le permitió regresar a casa. Sus compañeros, además, lo molestaban por tener el pene pequeño y lo humillaban constantemente.


Por si fuera poco, cuando cumplió dieciocho años y decidió enlistarse en un barco de carga que iba a las costas de China y Japón, los otros marineros lo llevaron a burdeles y lo obligaron a beber, haciendo que Lowry, aterrado de contraer sífilis (y todavía virgen), bailara en el centro mientras se burlaban de él. Las cosas parecieron mejorar en la segunda mitad de 1927, cuando Lowry leyó, por primera vez, el Blue Voyagede Conrad Aiken. Logró contactarse con el escritor norteamericano y pronto, con ayuda de su padre, zarpó a Boston para aprender de él.

El siguiente año empezó a estudiar inglés en la universidad de Cambridge. Ya un bebedor empedernido, el ánimo depresivo de Lowry no mejoró cuando en su primer semestre de universidad se suicidó su amigo y compañero de cuarto Paul Fitte. En 1933, ya graduado después de una carrera académica mediocre (nunca se tomó en serio las clases y faltaba constantemente), publicó Ultramarine, su primera novela. El trabajo obtuvo muy poco éxito comercial y los críticos no le fueron amables. Un año después, mientras viajaba por España, Lowry conoció y se casó con Jan Gabrial, una escritora norteamericana con quién, desde el principio, tuvo una relación conflictiva y violenta. Pronto, Gabrial se cansó del alcoholismo que se había vuelto evidente en Lowry y lo dejó. Éste, antes de seguirla a Nueva York, publicó Hotel Room in Chartres e In Le Havre, dos cuentos que relataban la pesadumbre de su matrimonio. Pero, cuando llegó a Estados Unidos, Lowry fue llevado a la rama psiquiátrica del hospital de Belleveu por problemas relacionados a su consumo de alcohol. Dos semanas después, salió y se reconcilió con Gabrial, ya juntos se fueron a vivir a Cuernavaca, en México.


Fue durante este tiempo que Lowry escribió su obra más alabada. Las primeras versiones de su novela Under the Volcanoponían en escena a un inglés alcohólico que vivía en México, y casi todos los personajes eran una proyección del artista; Hugh, el hermano del personaje principal, había sido un músico aspirante que pasó largas horas de su vida como marinero; el cónsul era un hombre británico que veía México con ojos de sociólogo y que no podía parar de beber. Yvonne, la esposa de este último, estaba completamente basada en Gabrial. Pero, poco satisfecho con sus primeros esfuerzos, Lowry decidió reescribir la novela hasta cuatro veces. No fue hasta que vivía ya en Vancouver con su segunda esposa (Gabrial lo dejó por vez definitiva en 1937 y poco tiempo después, tras estar preso en una prisión de Oaxaca, Lowry regresó, deportado, a Estados Unidos), en 1947, que por fin publicó la novela.


Margerie Bonner, la mujer con la que se había casado, lo ayudó a editar sus textos y fue una fuente creativa importante en las alteraciones de la novela. Mecanografió todo el trabajo de Lowry y hasta lo ayudó a rehacer al personaje de Yvonne para que se pareciera más a ella y no a Gabrial. El resultado fue una novela profunda y enigmática que trataba temas tanto de alienación y de relaciones humanas complicadas, como de alcoholismo y de la historia de México, entre muchas cosas más. Sin embargo, el éxito del que gozó por su obra, pronto se convirtió más en un lastre que en un beneficio. El inglés pasó por varios tratamientos psiquiátricos y ninguno logró eliminar su adicción al alcohol. En 1956, se mudó a Ripe, en Inglaterra, en donde el siguiente año su esposa lo encontraría muerto por sobredosis de pastillas para dormir después de que ambos tuvieron una disputa el día anterior. Algunas obras de Lowry - Lunar Caustic(1968) y Dark as the Grave Wherein My Friend is Laid (1968), entre un par más- fueron publicadas de forma póstuma, y casi ninguna está verdaderamente terminada.


Es por eso que el legado de Malcom Lowry (un legado de no más de dos novelas) suele reducirse al mito de su vida y a la glorificación habitual que, como a Hemingway y a Poe, se le da a los escritores que beben (o a los bebedores que escriben). Lowry, sin embargo, vivió una vida complicada, y aunque uno de sus trabajos sí fue bien recibido, es fácil decir que él jamás conoció un gramo de la gloria con que tanto se le identifica hoy.



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