Discursos vacíos: transformación sin cambios e historias sin conciencia

Daniel Sasía





Muchas personas más preparadas que yo han hecho observaciones increíblemente interesantes y profundas, pero el haber visto comentarios de compañeras y compañeros me ha motivado a escribir estas breves líneas que tienen como único motivo reflexionar sobre uno de los fines actuales de la Historia en conjunción con nuestra vida política.


La Historia es política, siempre ha sido utilizada para eso y lo seguirá siendo mientras existan las sociedades como las conocemos; un ejemplo de esto se puede ver cuando figuras públicas hacen comentarios históricos y se le da el "spotlight" a los historiadores.


Después de tener esto en claro, quiero criticar la postura de muchos, como el erudito doctor Matos Moctezuma, que tratan de corregir el discurso que el actual gobierno mexicano está tratando de establecer al señalar una fecha en el calendario y decir que es incorrecta...


Esto sólo se puede tachar de superficial: ya han pasado un par de cientos de años en los que la Historia dejó de ser una disciplina que señala días y años.


Ahora es una disciplina dinámica y emocionante, viva, en las que distintas posturas enriquecen aún más un conocimiento del pasado que constantemente está cambiando. Conforme cambia nuestro lugar social, podemos adquirir perspectivas tan variadas que sólo podemos maravillarnos y divertirnos de estos cambios.


Quiero también criticar el discurso que está tomando el gobierno actual con la Cuarta Transformación; mentiría si no dijera que me emocionó saber que se estaba construyendo una representación del Huey Teocalli (o Templo Mayor para personas no tan pretenciosas), pero el haberlo hecho por los "500 años de la resistencia indígena" fue un gran letrero de “alto” que detuvo mi imaginación cuando quería sentirme en Tenochtitlán.


Mientras admiro que se haya hecho notar la presencia indígena en el México contemporáneo, me indigna saber que se está construyendo una narración histórica sobre un grupo que actualmente sigue siendo invisible en el papel sociopolítico del país: ¿qué cambios han ocurrido en esta 4T?


Siguen ocurriendo casos de corrupción en la política, la violencia parece no parar y grupos como el EZLN siguen exigiendo ser escuchados por un gobierno igual de sordo que los anteriores. ¿Y los indígenas?


Desde que se le llama "resistencia indígena" se denigra a los pueblos mesoamericanos; no se le puede comparar a los pueblos mayas con los mexicas, mixtecas o chichimecas.


El gobierno no ha hecho nada para cambiar esta “resistencia indígena”… los pobres han aumentado, la polarización social ha crecido de forma exponencial y por más que se trate de crear discursos históricos a favor o en contra de ciertos grupos, no pueden ocultar lo que está sucediendo actualmente.


No se puede ignorar la marginación ni la situación tan cruda que viven miles de indígenas mexicanos hoy en día.


Me entristece saber que estos discursos sólo han logrado dividir más a las personas, fortaleciendo etiquetas imaginarias que no nos dejan ver que debemos buscar lo mejor para nuestro país y para la humanidad.


Quiero pedirle a la gente que vea más allá de todo esto… vean más allá de los discursos académicos o políticos y miren la importancia de sus pequeñas acciones y cómo es que les gustaría que fueran recordadas.


Ver más allá implica un ejercicio de autocrítica, de autoobservación: ¿estamos haciendo bien las cosas? Al formar una conciencia histórica propia, podemos tratar de sentar las bases de un futuro mejor que abarque al mundo entero.

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